La Guardia Real efectuó el pasado 7 de diciembre, el Relevo Solemne de la guardia en el Palacio Real de Madrid presidido por primera vez, por SS.AA.RR. los Príncipes de Asturias. Dicha ceremonia, que consistió en una parada militar en la Plaza de la Armería, representa el relevo de la guardia de palacio tal y como se hacía en la época en que los Reyes de España utilizaban el Palacio Real como residencia oficial.
La Guardia Real, en su constante afán por recuperar y mantener el mayor número de tradiciones de las Tropas de Casa Real, realiza un Relevo Solemne de la Guardia en Palacio Real de Madrid, el primer miércoles de cada mes (a excepción de los meses de julio y agosto, siempre y cuando otras circunstancias no impidan su ejecución como puede ser las inclemencias meteorológicas o la duplicidad de entradas en la agenda oficial), rememorando el que se hacía diariamente en tiempos de los Reyes Alfonso XII y Alfonso XIII, en una escenificación de la conexión de la Guardia Real con sus antecedentes históricos. Para ello, sus unidades vestirán los uniformes históricos, utilizados solo en las ocasiones más solemnes.
El acto tuvo una duración aproximada de una hora, dando comienzo en la Plaza de la Armería a las 12:00 horas de la mañana, con la realización de un carrusel a cargo de, en esta ocasión, la Batería Real (unidad perteneciente al Arma de Artillería), cuyos miembros realizaron una serie de evoluciones en las que demostraron su habilidad en el manejo de sus cabalgaduras de pura raza española y de sus enganches con caballos hispano-bretones.
A continuación, esa unidad junto al resto de unidades de la Guardia Real allí presentes, a pie y a caballo, establecidas como guardia entrante y guardia saliente, ejecutaron el relevo de los puestos de centinela, mientras que la Unidad de Música de la Guardia Real interpreto diferentes marchas militares.
Al acabar el relevo solemne, SS.AA.RR. los Príncipes de Asturias se dirigieron hacia la Lonja de la Puerta del Príncipe donde asistieron a parte del concierto que ofreció la Unidad de Música, con el Teniente Coronel D. Enrique Blasco Cebolla al frente, con un repertorio que incluyó obras como la obertura de “El Tambor de Granaderos” (R. Chapí), la banda sonora de la película “El último mohicano” (Jones-Edelman), la ópera de “La Cabalgata de las Valkirias” (R. Wagner) y la fantasía “El sitio de Zaragoza” (Oudrid, con arreglos de Grau).